Cada semana, Virgil hace soñar a su padre Ernest contándole sus hazañas de boxeo durante una visita. Cada semana, Virgil llega a soñar al encontrarse con los ojos de Margot, una joven que también está de visita. Esta semana, Ernest le dice que va a salir y que finalmente será capaz de ver a Virgil en el ring. Sólo hay un problema: Virgil no ha boxeado en tres años.
Cada semana, Virgil hace soñar a su padre Ernest contándole sus hazañas de boxeo durante una visita. Cada semana, Virgil llega a soñar al encontrarse con los ojos de Margot, una joven que también está de visita. Esta semana, Ernest le dice que va a salir y que finalmente será capaz de ver a Virgil en el ring. Sólo hay un problema: Virgil no ha boxeado en tres años.