Atleta dedicado y colaborador del equipo, esta figura es conocida por su presencia constante dentro de los rigurosos ciclos de entrenamiento y competencia del deporte. Al crecer con una pasión por el esfuerzo coordinado, traduce la disciplina y la concentración en actuaciones confiables en el agua. Su viaje se centra en los aspectos prácticos de la vida de la tripulación: madrugar, sincronización precisa con los compañeros de equipo y el compromiso de perfeccionar la técnica a través de la repetición y la retroalimentación. Fuera del barco, hace hincapié en la tutoría, ayudando a los remeros más jóvenes a desarrollar confianza y resiliencia. En entrevistas y rutinas diarias, su espíritu enfatiza la coherencia, la humildad y la búsqueda compartida de objetivos colectivos. El resultado es una fuerza respetada y estable dentro de la comunidad de la tripulación.