Artista contemporáneo cuya práctica combina color, textura y forma intuitiva, este creador navega por múltiples disciplinas para explorar la memoria, el lugar y la percepción. Arraigada en una observación cuidadosa de los paisajes cotidianos, la obra se desarrolla a través de superficies en capas y transiciones delicadas, invitando a una atención tranquila y una interpretación personal. Los movimientos entre la abstracción y la representación anclan una exploración de la luz, la sombra y la atmósfera, mientras que las elecciones de materiales (a menudo pulpa, pigmentos y texturas encontradas) mantienen una inmediatez táctil. A través de procesos de estudio que enfatizan el proceso sobre el producto, el artista construye un diálogo cohesivo entre movimiento y quietud. El cuerpo de trabajo resultante mantiene una generosa apertura, dejando espacio para que los espectadores encuentren sus propias historias dentro de las imágenes.